¿Sabías que un fraude alimentario no se limita a que haya una intencionalidad?

Un fraude alimentario es el suministro de un producto que no es de la naturaleza, sustancia o calidad definida o acordada y que supone un engaño hacia el comprador o consumidor. Pero no siempre se da por una práctica deliberada.

Todas las rutinas no conscientes en una industria agroalimentaria derivadas de hábitos incorrectos de selección de proveedores, gestión de las materias primas, manipulación, elaboración, formación o información proporcionada al consumidor, entre otros, pueden introducir en el mercado productos no auténticos, convirtiéndose en un fraude.

Para más información, “Guía para la prevención del fraude en la industria agroalimentaria” de PREMIUMLAB, con el apoyo de la ACCA”.